Las adversidades forman parte de nuestro día a día en el mundo actual y algunas de ellas provienen de los muchísimos problemas que debemos afrontar derivados de las catástrofes naturales, como los incendios, las inundaciones o los fuertes terremotos que recientemente han asolado diversas zonas del mundo, en los que tantísimos seres han perdido la vida.

Todos estos desastres han sido originados por el deterioro medioambiental, y causados, de hecho y en última instancia, por nuestras acciones, las de todos los seres humanos, en el pasado. Debido a ese karma colectivo, nuestra Tierra y nuestra vida ahora sufren estos resultados.

Debemos desarrollar el pensamiento de que nuestra Tierra es nuestro hogar y de que, mientras tengamos vida, todos tenemos la responsabilidad de cuidarla, de proteger nuestro medio ambiente, o de lo contrario se convertirá en un lugar difícil de habitar, en una ruina.

Pero todavía hay oportunidad si todos despertamos.

Para ello tenemos que darnos cuenta de que todo lo que ocurre afecta nuestra vida, y, a su vez, que lo que pasa en nuestra vida afecta a nuestra Tierra-Hogar, pues existe una interconexión entre ambos.

Es bueno que divulguemos y compartamos con nuestros hijos y amigos, este conocimiento, esta necesidad de cuidar nuestra Madre Tierra para que no sufra demasiado.

Ninguno de vosotros queréis que vuestros hijos sufran, y por eso es el momento de empezar a ser conscientes y transmitir este conocimiento. Si dais buenos consejos a vuestros hijos seréis unos padres fantásticos y vuestros hijos tendrán muchas posibilidades de cuidar y beneficiar esta Madre Tierra y gran capacidad para hacerlo, por lo que puede que sean mejores que nosotros, que lo hagan mejor que como nosotros lo estamos haciendo ahora.

No deberíais sólo darles consejos acerca de asuntos materiales, trabajo, o negocios, sino también sobre las cualidades interiores, como amor puro, compasión, sabiduría, consciencia, y el cuidado del medio ambiente, la sociedad, los amigos y la familia.

Y todo esto es posible, este cambio en relación con el cuidado del medio ambiente puede producirse, podemos hacerlo, porque todo es cambiante.

¡También nuestra actitud con la Madre Tierra puede cambiar!